miércoles, 21 de noviembre de 2018

LAS COMPETENCIAS T.I.C. Y EL ROL DEL DOCENTE

Estamos siendo bombardeados por una tecnología sin precedentes: desde dispositivos móviles sencillos, hasta sistemas computarizados muy complejos.
La educación hoy día, ha de tomar las medidas necesarias para no quedar apagada ante tanto influjo tecnológico. El rol del docente, en estos casos, debe estar a la par con los avances tecnológicos que se presentan en el entorno educativo y ser parte de las soluciones que estos dispositivos  presentan a la comunidad académica.


¿CÓMO EJERCE SU ROL, EL DOCENTE?

El docente deberá estar encaminado a poseer un espíritu investigativo, teniendo en cuenta las necesidades educativas donde se desenvuelve.
Para este propósito, la ética profesional del docente ha ser articulado con procesos de investigación referidos a la construcción de sociedad humana e investigativa.
También ha de ejercer  una actitud de facilitador, desempeñando una labor participativa junto a sus estudiantes, convirtiéndose así generadores de conocimiento.




Por lo tanto, el docente ha de proyectarse como un guía y/o mediador, creando ambientes de confianza y poder así facilitar la construcción de un aprendizaje a la par de las necesidades sociales.

Otro punto y no menos importante, es la labor de construir  actividades en que se permita el estudio de nuevas herramientas pedagógicas, análisis de propuestas educativas por parte de los estudiantes, etc.
De esta forma el docente será de gran ayuda al alumnado, logrando ser un agente de motivación, generando diferentes herramientas de enseñanzas; el rol docente será el buscador de soluciones en equipo.






La  tecnología ha marcado el cambio más importante en la evolución de la sociedad moderna del ser humano, ofreciéndole un crecimiento fenomenal en todas las facetas socio-culturales. Las computadoras hoy en día han pasado de ser un lujo a ser una necesidad, ya que nos facilitan algunas actividades permitiéndonos ahorrar tiempo y dinero, en la mayoría de los casos.

Han pasado más de cincuenta años desde aquel día en que el ser humano introdujo a la vida social, un aparato que revolucionaría su modus vivendus: La famosa IBM 650. La primera computadora que daría el inicio a una era de avances tecnológicos. Desde tubos de vacío hasta procesos binarios sencillos, este aparato dio un vuelco a los avances socio-culturales del hommosapiens; todo un maremágnum de información se comienza a procesar y dar así inicio a un nuevo léxico: el computacional.

En el siguiente ensayo se ahondará de forma breve en el impacto socio económico de las nuevas tecnologías que han revolucionado entre otros, el sistema educativo y la  accesibilidad que posee la población educativa. Siendo esta tecnología tan importante, ¿hemos logrado que la población estudiantil tenga acceso a ella?, ¿hemos logrado la hegemonía de la información? O solo nos estamos dejando llevar por el boom tecnológico e ignoramos aquellos que aún se encuentran sin poder tener acceso a sus beneficios educativos.



¿QUÉ ESTRATEGIAS SE HA DE UTILIZAR PARA REDUCIR LA BRECHA DIGITAL EN SU CAMPO DE ACCIÓN?

Nuestras instituciones educativas se han visto obligadas a replantearse sus modelos de enseñanza y aprendizaje ante la invasión de la tecnología computacional y por lo tanto, supone un gran reto para la educación  ya que la juventud en la mayoría de los casos (zonas rurales en la mayoría y en la zona urbana en los estratos bajos) no cuentan con los medios económicos para acceder a las TIC, creándose así la brecha digital: el espacio correlacional entre el que tiene acceso a ellas y aquel que no cuenta con los medios para su utilización.

Por tal motivo este distanciamiento entre la población estudiantil y el conocimiento (tecnológico como educativo) ha de disminuir considerablemente ya que si se mantiene o acentúa, la estructura social se verá comprometida debido a que las nuevas tecnologías operan en todos los aspectos, y un obstáculo a su accesibilidad, sería un desastre para el sector que lo padece.

Para disminuir el problema, se ha identificado tres procesos que puedan combatir la  temida brecha:

La infraestructura: crear avanzadas redes en telecomunicaciones, supondrían un incremento en la accesibilidad a la información.
El incremento de la infraestructura conlleva a aprovechar de manera más fácil y eficiente las nuevas tecnologías ya que expandirían su campo de acción y así las zonas más alejadas, tendrían acceso inmediato y así poder mejorar su vida educativa.
Según Hermelinda de la Concha, Licenciada en Educación Preescolar, Egresada de la Universidad José Antonio Páez, afirma que el incremento de la infraestructura aunque importante, no conlleva a una solución significativa ya que esto no disminuye esta distancia de accesibilidad a las TIC. No contradice este primer proceso, pero no lo califica de gran importancia si se obvia los demás. El segundo proceso a tener en cuenta es el siguiente:

Accesibilidad: Al incrementar la infraestructura, es necesario que se incremente la accesibilidad a ella. Es parte fundamental de que la educación es un derecho que nos compete a todos. Las TIC en todo su campo educativo se ha vuelto tan importante, que sin contar con ella sería catastrófica para la comunidad que viva esta realidad.
Esto hasta cierto punto, es digerible. Pero si vamos hablar de accesibilidad a estos servicios ofrecidos, como docentes debemos estar capacitados en incluir a aquellos alumnos con situaciones especiales como videntes, y problemas Sico-motores entre otros, ya que el desconocimiento de estos casos y el uso de las TIC para su enseñanza, conlleva a una discriminación sin precedentes y por lo tanto una falta grave por parte del docente.
Por tal motivo, el cuerpo educativo ha de informarse de todos estos avances, para que la pedagogía y sus modelos de enseñanzas sean incluyentes y de carácter integral, como lo expresó El profesor de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, Fernando Reimers, donde enfatiza  como roll central el papel del maestro para una educación de calidad.

Habilidades: por último, tenemos el proceso que unifica a los demás, ya que sin él, no podríamos relacionarnos con la enseñanza. La habilidad sin lugar a dudas es importante, y un problema con este proceso, sería catastrófico para desenvolvernos como agentes educandos y educadores.
Desde nuestra posición como docentes, debemos estar comprometidos con el uso de las nuevas tecnologías. Es un deber inmenso actualizarnos en el manejo de estos aparatos y así ser docentes competentes en las diferentes áreas en que nos desenvolvemos.
Los adolescentes de esta generación se encuentran  sumergidos en un mar de conocimientos tecnológicos y computacionales. Por tal motivo, aquel docente que no esté a la par de las necesidades de sus alumnos y sin importar el nivel académico que ostente, estaría al borde de ser excluido del ámbito académico. Es pues un deber inmenso de estar informados de las actualizaciones tecnológicas en todo aquello que se relaciones con la educación.
Reimers también asegura que un docente dador de una  educación integral deberá poseer habilidades cognoscitivas, que incluyen conocimientos sobre el lenguaje, las tecnologías digitales, la matemática y otros.
Con todo esto debemos estar conscientes del impacto de las TIC en nuestros diferentes aspectos vivenciales, sobretodo en la educación. Dependemos ahora más que nunca de la tecnología y de sus diferentes funcionalidades. Estar conscientes de sus beneficios y tratar de disminuir la brecha digital es un gran compromiso que debemos poseer como educadores.
Debemos partir con una pedagogía íntegra, competente e inclusiva; la educación es de todos y para todos. Responderemos mejor como seres sociales si logramos comprometernos tanto en la masificación de las TIC como en prepararnos para estos nuevos retos que se nos avecinan: educación tecnologizada.
En los albores del siglo XXI, le hemos confiado a las TIC, todas las facetas de nuestro mundo. Desde el más sencillo (tareas comunes), hasta los trabajos más sofisticados como la educación de nuestros hijos, y nosotros como educadores, nos hemos de comprometer en dar una educación digna y no dejarnos llevar tan solo por una moda tecnológica. Ser conscientes de que todos nuestros alumnos no tienen acceso a la tecnología y poder así, solventar estas pequeñas necesidades nos harán crecer como dadores de una educación íntegra e incluyente.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      
“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni tampoco la más inteligente, sino aquella que responde mejor al cambio”
Charles Darwin